Como especialistas en cirugía maxilofacial en Almería, en este blog hemos hablado en diferentes ocasiones de algunas de las operaciones que realizamos con más frecuencia pero hoy queríamos centrarnos en una malformación que afecta a uno de cada 500 recién nacidos como es el labio leporino y el paladar hendido.

Durante el proceso de formación en el vientre materno, determinadas zonas del cráneo están abiertas y  se van cerrando a medida que avanza la gestación. Tanto el labio leporino como el paladar hendido son dos defectos en el cierre de la parte media de la cara que suelen aparecer de forma conjunta. Se trata de una fisura, de mayor o menor tamaño, entre el labio superior y las fosas nasales que puede dividir también la encía superior y el paladar.

Pese a que este problema, por lo general, no tiene consecuencias graves que afecten a sus funciones vitales, la deformación estética que provoca puede tener graves consecuencias psicológicas en el pequeño al generar una cierta sensación de rechazo.

Diferentes estudios han determinado que las causas de este problema obedecen a una conjunción de factores ambientales, de toxicidad, con una cierta predisposición genética. Puede diagnosticarse en la ecografía que se realiza habitualmente en el segundo trimestre del embarazo y su solución es quirúrgica.

Cuando el bebé tenga entre 6 semanas y 6 meses de edad, un especialista en cirugía maxilofacial en Almería realizará una sencilla operación para cerrar las fisuras y darle a la cara del niño un aspecto completamente normal. De este modo, cuando comience a pronunciar sus primeras palabras no tendrá ningún problema en el habla.

Si tu hijo presenta alguno de estos problemas ponte en contacto con Modelo-Maxilofacial.